
Los agentes alcalinos y los reguladores del pH mantienen el entorno químico ideal durante el procesamiento textil. Al ajustar los niveles de pH, estos aditivos promueven la hinchazón de las fibras, mejoran la fijación del tinte y garantizan la estabilidad de las reacciones químicas. Desempeñan un papel fundamental en procesos como el fregado, el teñido y el acabado para lograr resultados óptimos.












